Universitario de Deportes ha construido su identidad competitiva a partir de una muralla defensiva infranqueable. La coordinación entre su línea de zagueros, la contención del mediocampo y la seguridad en el arco han convertido al Estadio Monumental de Ate en un auténtico fortín.
La coordinación de la línea de tres centrales
El sistema con tres defensores centrales permite al equipo cubrir el ancho del área con solvencia en centros laterales, al tiempo que facilita salidas limpias con pelota dominada hacia los costados.
El desgaste de los volantes de primera línea
El despliegue físico de los mediocentros es la primera línea de protección. Su labor en la recuperación de balones divididos y en la cobertura de las espaldas de los carrileros resulta indispensable para que el equipo mantenga el equilibrio defensivo durante los 90 minutos.